La violencia intrafamiliar es toda acción u omisión
protagonizada por los miembros que conforman el grupo familiar, este maltrato se puede especificar como: Físico: Actos que atentan o agreden el
cuerpo de la persona tales como empujones, bofetadas, golpes y otros. Psicológico: Actitudes que tienen por
objeto causar temor, intimidar, y controlar las conductas, sentimientos y
pensamientos de la persona con descalificaciones, insultos y otros. Sexual: Imposición de actos de
carácter sexual contra la voluntad de la otra persona, con exposición o
manipulación a través de la sexualidad. Económico:
El no cubrimiento de las necesidades
básicas de la otra persona y ejercer control a través de los recursos económicos.
Muchos casos de violencia corresponden
a mujeres maltratadas por sus compañeros, esposos o convivientes.
Los agresores y las
víctimas de violencia proceden de historias familiares en las que estuvieron
expuestos a situaciones de violencia. La violencia es una conducta aprendida y
transmitida socialmente. En más del 50% de los casos las violaciones de mujeres
y niñas (os) son perpetradas por familiares o conocidos, en casa de la víctima.
El agresor con frecuencia es alguien allegado afectivamente a la víctima:
compañero, esposo, padre, pariente. Esta violencia intrafamiliar, también ve reflejada en
algunos estudiantes de las
diferentes instituciones educativas, quienes presentan problemas de agresividad,
hacen caso omiso a los requerimientos de la autoridad competente, evaden las
clases, no portan bien sus uniformes, no presentan sus actividades académicas,
consumen algún tipo de alucinógeno y cuando se les cita a los padres para
tratar estos inconvenientes, afirman que estos no están en la ciudad o en el
país, que ellos viven con un familiar u
otra persona.
Numerosos estudios afirman que lo vivido en
los primeros 7 años, deja una marca imborrable para toda la vida, si el niño
vive una infancia con amor y buena educación el resultado será un adulto responsable
y respetuoso, si por el contrario a un niño se le priva del amor, crece en
medio de golpes y malos tratos, se convierte en un ser sombrío, lleno de
contracciones y de odios. Es conveniente no fomentar la violencia intrafamiliar
porque con ella se afecta toda la vida de un ser humano, por el contrario se
debe dar a los niños (as) el abrazo, el apapacho, la palabra cariñosa que les
permita sentirse amados. El dialogo, es una de las mejores armas para combatir
la violencia intrafamiliar, cuando se dialoga se puede concertar para mejorar
la convivencia familiar. La violencia es una conducta aprendida y transmitida
socialmente. En tal caso, de conocer algún tipo de violencia intrafamiliar,
esta debe ser denunciada a las autoridades competentes para que se tomen
medidas al respeto.